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Las primeras mujeres de la Historia (del Arte)

03/05/2021

Mucha gente estudia la carrera de Historia del Arte sin ser demasiado consciente de la presencia que tienen las figuras femeninas en su desarrollo más allá de ser la musa o la esposa de. Sin embargo, no se trata de curiosidades o excepciones contadas y cada vez se integran más estos temas en la divulgación y los ambientes académicos. Justamente por eso merece la pena dedicarle tiempo a conocer la figura de las mujeres en la Historia del Arte.

Tabla de contenido

Más que manos femeninas en el arte paleolítico

Casi siempre se cuenta la historia desde un punto de vista masculino hasta asumir que incluso las pinturas rupestres fueron realizadas por hombres. Sin embargo, estudios como Sexual Dimorphism in Upper Palaeolithic Hand Stencils, de Dean R. Snow, concluyen, tras estudiar cuevas de España y Francia, que el 75% de las huellas de manos eran femeninas. Pero estamos aquí, para darle algo de luz a este tema y hablar de las primeras mujeres en la Historia del Arte y resulta difícil poner nombre y apellidos a estas primeras figuras.

Más tarde, Cayo Plinio Segundo, conocido como Plinio el Viejo, un escritor latino del siglo I d.C. obtuvo algo de fama por la redacción de Historia Naturalis, treinta y siete libros donde recopilaba todo el saber de su tiempo. Esta obra enciclopédica trataba temas como la geografía, los paisajes, cuestiones antropológicas, plantas, animales y minerales conocidos. Pero, y éste es el punto que nos interesa, también incluye monumentos importantes, personajes famosos y artistas.

Esta primera obra de la historia de la humanidad, además de tener carácter científico (o, al menos, lo intentaba), recopila historias populares y tradiciones. Y es que debemos recordar que Plinio era un escritor de su época y se acerca más a las epopeyas clásicas que a otras narrativas. Sin embargo, entre todos estos relatos, se encuentra la invención y el origen de la pintura.

Abrigo paleolítico de caverna con pinturas de manos estarcidas en blancos y ocres
Muchas de las manos que aparecen representadas en abrigos del paleolítico son manos infantiles y femeninas.

El origen del arte en femenino en la obra de Plinio «el Viejo»

Concretamente, en el tomo treinta y cinco, Plinio recoge un mito corintio ambientado en la Grecia del siglo VII a.C. En él, Kora, hija del alfarero Butades Sicyonius, se enamora de un joven y, justo antes de su marcha a la guerra, despierta en plena noche. Alumbrado por una vela, ve el perfil de su amado en la pared y lo repasa con un carboncillo para conservar su imagen.

Éste, además del inicio de una de las grandes artes de la historia, también es el origen de la escultura, ya que Butades, su padre, según el mito, modeló y horneo un busto de arcilla de su yerno a partir del este perfil. La tradición dice que el busto se conservó en el Ninfeo de Corinto hasta que los romanos, liderados por Lucio Mumio, conquistaron la ciudad. Pero este mito no fue representado de forma habitual hasta la llegada de la pintura historicista de los siglos XVIII y XIX.

Por suerte, además de los mitos, Plinio nombra a las seis primeras mujeres en la Historia del Arte: Timarete, Aristarete, Olympia, Calypso, Irene y Marcia de Cícico. Estas artistas reciben menciones aisladas en las que apenas hay datos biográficos o sobre sus obras, pero su aparición constata el reconocimiento social de la época. Aunque tenemos a una séptima en discordia de la que hablaremos más adelante: Anaxandra.

¿Quién fue la primera mujer en la Historia del Arte?

Timarete se considera la pintora griega conocida más antigua, ya que nació en Atenas, centro de la cultura griega, en el siglo V a.C. Según narra Plinio, “despreció los deberes de las mujeres y practicó el arte de su padre”, ya que era hija del pintor y escultor Micon el Joven. Su única obra conocida es un panel de la diosa Diana en Éfeso para la que se cree que empleó cera y témpera. Ya en el siglo XIV, Boccaccio recoge en su obra De mulieribus claris (Sobre mujeres ilustres) información muy similar a la de Plinio. Sin embargo, muestra a Timarete pintando a una mujer desnuda que, suponemos, es una representación de la diosa Diana.

En la obra de Boccaccio se representa a muchas de estas artistas en plan labor de pintura o rodeadas por utensilios en su espacio de trabajo.

Aristarete fue hija del pintor Cratinus y se le otorga la autoría de, al menos, una pintura. Aunque de Cratinus se dice que pintó una “Afrodita entre las gracias y los cupidos” y un “Heracles en el dolor que se arrepiente de su locura”, dede Aristarete apenas sabemos que “pintó un Asclepio”. De la tercera, de Olympia, apenas sabemos que fue maestra de un tal Autobulo. Y de Calypso, la cuarta, tampoco sabemos mucho más allá de que “hizo un hombre viejo, y un embajador Theodoro”.

De Irene, Plinio únicamente dice que retrató a una joven que estuvo en Eleusis. Boccaccio, mezclando varias de ellas, le otorga un retrato de Calipso, un Teodoro, y un Alcístenes. Destaca también que aparece representada vestida a la manera de la época. Sin embargo, sobre Marcia de Cícico, tenemos algunos datos más en Historia Naturalis:

“Permaneció doncella siempre. Pintó un varón de joven. También pintó con pincel, y ayudada por un punzón, unos retratos de mujeres en marfil, entre los que destaca el de una vieja en un cuadro de gran tamaño que está en Nápoles y un autorretrato pintado con un espejo. No hubo mano más rápida para la pintura y la grandeza de su arte fue tal que por sus precios se pone por delante de los más célebres retratistas de su tiempo: Sóloes y Dionisio, cuyos cuadros llenan las pinacotecas”.

Plinio el Viejo en Historia Naturalis

Marcia vivió en tiempos de Varrón, entre los siglos II y I a.C., y se cree que la mayoría de sus obras representaban a mujeres. Evidentemente, si Plinio le dedicaba su espacio, Boccaccio también. En De mulieribus claris acompaña su descripción con una imagen de una mujer. Una vez más la viste a la manera de la época y ante un gran caballete donde pinta un autorretrato ayudada por un espejo.

¿Porqué no hay tantas mujeres artistas?

Algunas fuentes mencionan como última de estas primeras figuras femeninas a Anaxandra, hija de Nealkes, pintor de escenas mitológicas. Fue mencionada en el siglo III a.C. por Clemente de Alejandría, teólogo cristiano del siglo II, en una sección de su obra Stromateis. Sin embargo, Las mujeres son tan capaces como los hombres de la perfección, el apartado donde aparecía esta mención, no era una cita original, sino que partía del trabajo de Dídimo de Alejandría en el siglo I a.C. y, por tanto, se trata de una fuente indirecta a la que no podemos dotar del mismo nivel de fiabilidad.

Estos nombres apenas aparecen en los libros de historia convencionales aunque sus nombres vivían en enciclopedias y se las imaginaba como mujeres del momento. La falta de documentación hace complicado justificar la autoría femenina de estas épocas y las mujeres en la historia del arte han pasado a un segundo plano. Justamente por eso es importante empezar a concebir este relato, no como algo monolítico, sino como una lectura múltiple.

Linda Nochlin es una de las primeras historiadoras del arte que enfocó esta disciplina desde la perspectiva de género
Aunque Linda Nochlin realizó más de doscientas publicaciones, muchas de ellas relacionadas con las lecturas de poder, seguramente siempre sea recordada por sus aportes a la lectura de género en el arte a través de la historia

Para entender bien esto podemos acudir al artículo Why Have There Been No Great Women Artists? (¿Porqué no hay grandes mujeres artistas?), de la historiadora del arte estadounidense Linda Nochlin, una de las primeras personas en plantearse la presencia de personajes femeninos en la Historia del Arte. La conclusión a la que llegó fue que las instituciones, creadas por y para hombres, excluyeron durante siglos y de forma voluntaria su existencia del canon para los listados que llegan al público general.

¡Mucha más información sobre el tema!

Si lo que te interesa es conocer algo más en detalle la historia del arte en femenino, pásate por mi canal de YouTube, donde hablaremos sobre arte, historia y cultura de la forma más gamberra posible. Y, si no, profundiza más en el tema clicando en este vídeo de abajo. ¡Te espero!